El gerente comercial de la Planta Industrial “Don Guillermo”, Marco Anglarill, dijo que con las restricciones a las exportaciones se pierde oportunidades de vender azúcar al exterior y sólo se satura el mercado interno.
“Estadísticamente, el azúcar que produce Bolivia es suficiente para el mercado interno, y siempre hay un saldo para exportar. Como “La Bélgica” tenemos relaciones comerciales históricas con importantes mercados como el de Perú, Chile, Argentina, Colombia, Estados Unidos y Europa”, indicó Anglarill.
Según Marco Anglarill, las consecuencias para el sector productivo y para el país debido a las restricciones a las exportaciones son varias, tanto en lo económico como en el campo intangible: una de las principales consecuencias es que una vez incumplidos los contratos con los clientes, aparte de los castigos económicos que de ello deriva, además que cuesta recuperar la credibilidad como país.













