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España estudia retirar ayuda a Bolivia si no hay una compensación por red eléctrica

Posted on 06 mayo 2012 by admin

El ministro de Asuntos Exteriores, García-Margallo, ofrece una entrevista en la que explica que se trata de una hipótesis extraordinariamente delicada «porque la cooperación va dirigida a las poblaciones en situaciones de más fragilidad y dificultad»

José Manuel García-Margallo pasa estos días conectado con el otro lado del Atlántico, tras los acontecimientos de Argentina y Bolivia. Hace escasas horas que ha hablado con su colega boliviano, David Choquehuanca, que le ha prometido el envío de un cargo del Gobierno a la reunión de ministros de la presidencia de esta semana, previa a la Cumbre Iberoamericana de Cádiz.

¿Cree que el Gobierno ha sido suficientemente firme con Argentina?

No nos ha quedado palo por tocar ni apoyo por recabar. Para juzgar una labor hay que pensar en qué más se puede hacer. Unilateralmente, quitando el biodiésel, pocas medidas teníamos que no afectasen a la población e ir contra el pueblo no tiene ningún sentido. Hay que distinguir gobiernos de pueblos. En mi opinión no se podía hacer más. ¿Cuál hubiera sido la respuesta contundente? ¿Mandar el Ejército a Argentina?

¿Y Bolivia?

Es otra cosa, desde el primer momento manifestaron que van a negociar, y han asegurado que van a pagar.

¿Y si no es así, se les retirarà la ayuda al desarrollo?

Es una de las hipótesis que se están considerando, pero es un tema extraordinariamente delicado porque la cooperación va dirigida a las poblaciones en situaciones de más fragilidad y dificultad. Hay que estudiarlo, pero a mí me cuesta muchísimo trabajo.

¿Y vetar el acuerdo con Mercosur si incluye a Argentina?

Es obvio que la UE no puede firmar un acuerdo preferencial con un país que se salta las reglas del juego y apuesta por el proteccionismo. Lo deseable para todos es que todos los países del Mercosur se comprometan a respetar las reglas del juego. Si no, la opción será ir a un modelo bilateral, establecer acuerdos país a país.

ABC.ES

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“Sería una tragedia que la cultura acabe en puro entretenimiento”

Posted on 16 abril 2012 by admin

A Mario Vargas Llosa (Arequipa, Perú, 1936) le asaltaba desde hacía algún tiempo la incómoda sensación de que le estaban tomando el pelo. Lo empezó a sentir al visitar ciertas exposiciones y bienales, asistir a algunos espectáculos, ver determinadas películas y programas de televisión e incluso le ocurría cuando se arrellanaba en el sillón para leer ciertos libros y periódicos. En esos momentos, como él mismo cuenta, le sobrevenía la sensación, poco definida al principio, de que se estaban burlando de él, de que estaba “indefenso ante una sutil conspiración” para hacerle sentir un inculto o un estúpido, para hacerle creer que un fraude era arte; un embuste, cultura.

De esa sensación surgió una convicción y de esta un ensayo, La civilización del espectáculo (Alfaguara). En sus páginas el premio Nobel de Literatura disecciona la conversión de la cultura en un caos donde “como no hay manera de saber qué cosa es cultura, todo lo es y ya nada lo es”. Esa disolución de jerarquías y referentes es consecuencia, para Vargas Llosa, del triunfo de la frivolidad, del reinado universal del entretenimiento. Pero los efectos de este clima de banalización extrema no se limitan a la cultura. Para el escritor, y quizá sea este su juicio más severo, el empuje de la civilización del espectáculo ha anestesiado a los intelectuales, desarmado al periodismo y, sobre todo, devaluado la política, un espacio donde gana terreno el cinismo y se extiende la tolerancia hacia la corrupción, algo que el autor de Conversación en La Catedral ilustra con una anécdota de su tierra natal:

“En las últimas elecciones peruanas, el escritor Jorge Eduardo Benavides se asombró de que un taxista de Lima le dijera que iba a votar por Keiko Fujimori, la hija del dictador que cumple una pena de 25 años prisión por robos y asesinatos.

“¿A usted no le importa que el presidente Fujimori fuera un ladrón?”, le preguntó al taxista.

“No” —repuso este— “porque Fujimori solo robó lo justo”.

Lo justo. La indiferencia moral. La civilización del espectáculo.

“La frivolidad es teneruna tabla de valores completamente confundida,
es el sacrificio de la visión del largo plazo

por el corto plazo, por

lo inmediato. Justamente

eso es el espectáculo”

 

El ensayo, un diamante para la polémica, lo explica Vargas Llosa con voz cálida y precisa, que inunda la línea telefónica desde el otro lado de Atlántico, viernes por la mañana en Lima.

P. Mantiene usted que la cultura se ha banalizado, que triunfa la frivolidad en su peor sentido, que el erotismo pierde en favor de la pornografía, que la posmodernidad es, en parte, un experimento fallido y pedante, que el periodismo amarillea, que la política se degrada, que en la civilización del espectáculo el cómico es el rey… ¿Hay escapatoria?

R. Sí, hay escapatoria. La historia no está escrita, no es fatídica, cambia. Justamente nos ha tocado vivir una época en que hemos visto las transformaciones históricas más extraordinarias e inesperadas. Si alguien me hubiera dicho cuando yo era joven que iba a ver la desaparición de la Unión Soviética, la transformación de China en un país capitalista; si alguien me hubiera dicho que América Latina iba a estar en pleno proceso de crecimiento, mientras Europa vivía su peor crisis financiera en un siglo, no me lo hubiera creído y, sin embargo, todas esas cosas han pasado. Desde luego que se puede esperar una renovación de la vida cultural, de las artes, de las humanidades, y que abandone ese sesgo cada vez más frívolo, superficial, que yo creo que es una de sus características principales hoy en día; no la única, porque hay excepciones a la regla, afortunadamente. Pero esa banalización tiene consecuencias no solamente en el campo de la cultura, sino en todos los otros. Por eso en el libro me refiero a la política, incluso a la vida sexual, a la relación humana. Todo eso se puede ver muy afectado si la cultura vive en la banalización, la frivolización permanente.

“No todos pueden ser cultos de la misma manera, no todos quieren ser cultos de la misma manera y no todos tendrían que ser cultos
de la misma manera,

ni muchísimo menos”

 

P. Y eso le produce un cierto enfado, sensación de tomadura de pelo. ¿Desde cuándo?

R. Es un proceso, no llega de una vez, pero sí recuerdo, por ejemplo, el shock que supuso para mí hace algunos años visitar la Bienal de Venecia, que era una vitrina del prestigio y la modernidad, de la novedad, del experimento, y de pronto, después de un recorrido de un par de horas, llegar a la conclusión de que allí había mucho más fraude, embuste, que seriedad, que profundidad. Fue para mí una experiencia bastante importante, que me llevó a reflexionar sobre este tema. Al final del libro, en un texto que es bastante personal, cuento cómo enriqueció mi vida leer buenos libros, conocer la gran tradición pictórica, el mundo de la música, cómo eso dio un sentido, un orden, una organización al mundo que lo hizo para mí muchísimo más interesante, más rico, más estimulante. Yo creo que sería una tragedia que justamente en una época en que hay un progreso tecnológico, científico, material extraordinario, al mismo tiempo, la cultura vaya a convertirse en un puro entretenimiento, en algo superficial, dejando un vacío que nada puede llenar, porque nada puede reemplazar a la cultura en dar un sentido más profundo, trascendente, espiritual a la vida.

Los periódicos más serios tratan de resistir al sensacionalismo, pero si la supervivencia está en juego tienen que hacer concesiones 

P. Hay un momento, cuando habla usted de la añoranza, en el que dice: “Lo peor es que probablemente este fenómeno [la banalización de la cultura] no tenga arreglo y lo que yo añoro sea polvo y cenizas sin reconstitución posible”.

R. Espero equivocarme.

P. Ese pesimismo resulta llamativo en alguien de su éxito.

R. …nostalgia de viejo. A ratos siento, sí, cierta angustia porque… Mire, yo viví en Inglaterra y me acuerdo el deslumbramiento que me produjo ver la televisión; la que había conocido antes era muy pobre, muy mediocre, y de pronto descubrí que sí había posibilidades de utilizar la televisión en un sentido creativo y no solo porque los mejores escritores y dramaturgos escribían para la televisión… Había un programa que veía con pasión, se llamaba Panorama, periodismo de investigación. Me acuerdo, por ejemplo, de una entrega de dos horas sobre los disidentes en la Unión Soviética filmado en Moscú clandestinamente. Y de pronto, al cabo de los años, vi que la televisión de Inglaterra había caído también en la frivolidad total. Los mejores países, los que uno supondría que están más defendidos contra eso, han ido también sucumbiendo a esa especie de mandato generacional hacia el facilismo, la superficialidad, la frivolidad. Hay excepciones, desde luego…

P. …su propia obra es una excepción. ¿No es un ejemplo de que la capacidad de autocrítica sobrevive? ¿Qué no todo es autocomplacencia y frivolidad?

“Estallidos como el 15 M son interesantes si no caen en el conformismo de la inconformidad”

R. Sí, pero es siempre preocupante que el mayor vigor, la mayor riqueza, esté ahora en el pasado más que en el presente; que no sea algo de actualidad, sino que hay que volver la vista atrás… Y hay otro aspecto. Junto a la frivolización, hay un oscurantismo embustero que identifica la profundidad con la oscuridad y que ha llevado, por ejemplo, a la crítica a unos extremos de especialización que la pone totalmente al margen del ciudadano común y corriente, del hombre medianamente culto al que antes la crítica servía para orientarse en la oferta tan enorme.

P. Pero lo que plantea es volver a los patrones culturales. ¿Es eso posible? ¿Existe legitimidad para hacerlo? ¿No hay un cierto aristocratismo en todo ello?

R. Aristocratismo es una palabra que provoca mucho rechazo, pero por otra parte el rechazo de la élite en bloque es una gran ingenuidad. No todos pueden ser cultos de la misma manera, no todos quieren ser cultos de la misma manera y no todos tendrían que ser cultos de la misma manera, ni muchísimo menos. Hay niveles de especialización que son perfectamente explicables, a condición de que la especialización no termine por dar la espalda al resto de la sociedad, porque entonces la cultura deja ya de impregnar al conjunto de la sociedad, desaparecen esos consensos, esos denominadores comunes que te permiten discriminar entre lo que es auténtico y lo que es postizo, entre lo que es bueno y lo que es malo, entre lo que es bello y lo que es feo. Parece mentira que se haya llegado a un mundo donde ya no se pueden hacer este tipo de discriminaciones. Porque eso sí, si desaparecen esas categorías es el reino del embuste, de la picardía… La publicidad reemplaza al talento, lo fabrica, lo inventa.

P. Usted extiende su crítica a la cocina o la moda que están pasando a formar parte de la alta cultura.

R. Justamente esa es una de las manifestaciones de esa banalización y de esa frivolidad. No tengo nada contra la moda, me parece magnífico que haya una preocupación por la moda, pero desde luego no creo que la moda pueda reemplazar a la filosofía, a la literatura, a la música culta como un referente cultural. Y eso es lo que está pasando. Hoy en día hablar de cocina y hablar de la moda, es mucho más importante que hablar de filosofía o hablar de música. Eso es una deformación peligrosa y una manifestación de frivolidad terrible. ¿Qué cosa es la frivolidad? La frivolidad es tener una tabla de valores completamente confundida, es el sacrificio de la visión del largo plazo por el corto plazo, por lo inmediato. Justamente eso es el espectáculo.

P. Pero no encierra esa perspectiva una excesiva idealización del pasado, como esa edad dorada platónica que tanto criticaba Popper, y que tiene como consecuencia fosilizar la sociedad, cerrarla al cambio…

R. No, yo no estoy por la fosilización. No soy un conservador en ese sentido, desde luego que no, y sé que en el pasado, al mismo tiempo que Cervantes y que Shakespeare, existía la esclavitud, el racismo más espantoso, el dogmatismo religioso, la Inquisición, las hogueras para el disidente… Yo sé muy bien que el pasado venía con todo eso, pero al mismo tiempo no se puede negar que en ese pasado había cosas muy admirables, que han marcado profundamente el presente, que enriquecieron la vida de las gentes, la sensibilidad, la imaginación. Y esa era una función que tenía la alta cultura, y hoy día no se puede ni siquiera hablar de alta cultura porque eso es incorrecto, políticamente incorrecto.

“Hablar de moda y cocina se ha vuelto más importante que hablar de filosofía o música” 

 

P. Hay una defensa muy interesante del erotismo en el libro, como obra de arte frente al “sexo descarnado”.

R. El erotismo fue en el mundo de la experiencia la conversión de un instinto en algo creativo, en una verdadera obra de arte y eso fue posible gracias a la cultura. Yo no creo que el erotismo nazca simplemente de una experiencia pragmática del sexo, ni muchísimo menos. Creo que es la cultura, que son las artes, el refinamiento de la sensibilidad que produce la alta cultura, la que crea el erotismo. El erotismo es una manifestación de civilizaciones, se da en sociedades que han alcanzado un cierto nivel de civilización. Y al mismo tiempo significa el respeto de las formas, la importancia de las formas en la relación sexual. Y ahí yo cito mucho a Georges Bataille, él defendió siempre el erotismo justamente como una manifestación de civilización, y fue muy reticente a la permisividad total porque creía que la permisividad total iba a matar las formas y al final se iba a llegar, otra vez, a una especie de sexo primitivo, salvaje. Y algo de eso ha pasado en nuestro tiempo.

P. Es decir, le falta erotismo a nuestra cultura.

R. Por eso el sexo significa tan poco para las nuevas generaciones. Significa un entretenimiento que es casi una gimnasia. Es como segar una fuente riquísima no solo de placer sino de enriquecimiento de la sensibilidad.

P. ¿Qué pensaría el Vargas Llosa de 25 años del libro que ha escrito el Vargas Llosa de ahora?

R. No me lo puedo imaginar. A nosotros nos ha tocado vivir una diferencia generacional sin precedentes en la historia. Precisamente por la extraordinaria revolución tecnológica, audiovisual, el mundo es tan absolutamente diferente que es muy, muy difícil ponerse hoy en día en la piel de un joven. Hay muchas cosas en el pasado que hay que suprimir, que hay que reformar sin ninguna duda. Pero hay una que yo creo que no, que hay que conservarla renovándola, actualizándola, que es la cultura. Una civilización que ha producido Goya, Rembrandt, Mahler, Goethe no es despreciable, no puede ser despreciable. Eso fijó unos ciertos patrones que deben ser, si se quiere, criticados pero mantenidos, continuados. Y esa continuación es la que yo creo que se pierde si la cultura pasa a ser una actividad secundaria y relegada al puro campo del entretenimiento.

P. Habla del pesimismo, del catastrofismo, incluso como un peligro mayor que la corrupción y cita una juventud apática, recluida en la hostilidad sistemática, aburrida. Fenómenos como el del 15-M, el de Occupy Wall Street, ¿no le generan cierta esperanza?

R. Sí, cierta esperanza sí. Siempre y cuando no se orienten en el sentido equivocado. Porque hay un cierto conformismo en la inconformidad. En eso Foucault escribió cosas muy interesantes. Pero sí, creo que hay estallidos entre los jóvenes que son bastante interesantes. No soy pesimista, sino más bien optimista, las cosas pueden cambiar para mejor. Pero hay algunos aspectos en los que es muy importante una crítica muy radical de un fenómeno representa una decadencia.

P. Una decadencia en la que incluye la corrupción política. Para ilustrarla cita usted una anécdota vivida por el escritor Jorge Eduardo Benavides, en Lima, cuando un taxista le dijo que votaba a Fujimori porque “solo robó lo justo”.

R. A mí me pareció maravillosa la historia. Hay una mentalidad ahí detrás ¿no? Un político puede robar; es más, no puede no robar, pero lo importante es que robe no más de lo debido.

P. Y ese tipo de conductas se están extendiendo…

R. …es por el desplome de los valores, no solamente estéticos, sino otros que antes, por lo menos de la boca para fuera, todos respetábamos. El político ya no debe ser honrado, debe ser eficaz. El ser honrado parece una imposibilidad connatural al oficio. Bueno, si se llega a un pesimismo de esa naturaleza entonces estamos perdidos. Y creo que no es verdad y yo lo digo, eso no es verdad. Pero hay una mentalidad que identifica la política con la picardía, con la deshonestidad. Es peligrosísimo sobre todo para el futuro de la cultura democrática. Si vamos a pensar eso entonces la cultura democrática no tiene sentido y a la corta o la larga va a desplomarse también.

P. Pero hay países donde hay mayor protección frente a la corrupción.

R. Por supuesto. La gran diferencia está en el mundo de la democracia y en el mundo del autoritarismo. En democracia hay corrupción, desde luego, lo estamos viendo todos los días. Pero precisamente lo vemos, sale a flote, existe una justicia más o menos independiente que puede todavía sancionar a los culpables. España es un ejemplo. Se puede decir que hay mucha corrupción pero estamos viendo casos de políticos importantísimos que son sentados en el banquillo de los acusados y que son condenados por pícaros, por ladrones, por traficantes. Bueno, esa es la gran diferencia. Eso no se ve en Cuba o China, donde de repente te enteras de que le cortan la cabeza a un señor porque dicen que delinquió y tenía cargos políticos. Hay diferencias. Y dentro de las democracias también. Las más avanzadas son menos corruptas que las más primitivas, las que son mucho más ineficientes. Recuerdo que en los años en que viví en Inglaterra, el escándalo más grande de corrupción fue el de un ministro de Margaret Thatcher, que no solamente perdió su ministerio sino que fue preso y perdió prácticamente todo su patrimonio por haber pasado un fin de semana en el Hotel Ritz de París, pagado por un jeque árabe. O sea, una corrupción de unos cuantos cientos o unos cuantos miles de libras esterlinas. Como comprenderá, eso en la época de Fujimori en el Perú era lo que robaba normalmente un pequeño alcalde. Ya no le digo los millones de millones de millones que consiguieron Fujimori y Montesinos. La sanción social fue muy escasa, puesto que en las últimas elecciones estuvo a punto de subir otra vez al poder con el voto popular. Esas diferencias sí son muy importantes. Y creo que es fundamental ser muy exigente y riguroso en ese campo, y no pensar que por ser político se tiene derecho a robar hasta cierto límite.

P. En las dictaduras hay evidentemente más corrupción. Pero también se da un fenómeno inverso. Ahí es donde la lucha de los intelectuales cobra mayor sentido. Es el caso de China con un premio Nobel de la Paz encarcelado.

R. Absolutamente. Cuando la libertad desaparece es cuando la libertad de pronto resulta importante. Y cuando la lucha por la libertad se convierte en una prioridad, el intelectual, el escritor, el poeta, el novelista, el pintor, de pronto empiezan a tener una importancia central en esa lucha. Ese es un fenómeno que lo estamos viendo en China, es interesantísimo, el caso de Ai Weiwei. Es una figura que representa hoy en día el espíritu de resistencia, la voluntad de apertura, de modernización, de democratización.

P. Al tratar de la degradación de los valores, incluye también el sensacionalismo en la prensa. ¿Cree usted en la autorregulación como una vía para atajar estas prácticas?

R. Creo que es la única. Que la propia prensa asuma una responsabilidad. Eso no se resuelve con sistemas de censura, ni muchísimo menos. Pero además yo creo que el sensacionalismo es la expresión de una cultura. La prensa forma parte de la vida cultural de un país. Y si la cultura empuja a la prensa a la chismografía, y hace de la chismografía un elemento central, al final el mercado se lo va a imponer a los periódicos, por más responsables y serios que quieran ser. Y eso lo estamos viendo en todas partes. Los periódicos más serios tratan de resistir, pero en un momento dado, si la supervivencia está en juego, tienen que hacer concesiones. El origen no está en los periódicos, el origen está en la cultura reinante, que impone la frivolidad y el amarillismo.

Hay una mentalidad 

que identifica la política con la deshonestidad,

eso es peligrosísimo

para el futuro

de la cultura democrática

P. Usted ha sufrido el sensacionalismo.

R. Lo he padecido. Toda persona que es conocida hoy en día es irremediablemente víctima de la chismografía. Pasas a ser un objeto que ya no puede controlar su propia imagen. La imagen se puede distorsionar hasta unos extremos indescriptibles. Mucho más si haces política en un mundo subdesarrollado. Allí ya todo puede ocurrir.

P. Y hay un efecto multiplicador con las nuevas tecnologías.

R. Frente a las cuales te puedes defender muy mal. A mí me pasó una experiencia hace un tiempo en Argentina. Una señora me felicitó por un texto que me dijo le había conmovido mucho de homenaje a la mujer. Y yo le dije que muchas gracias, pero que no había escrito ningún homenaje a la mujer. Pensé que era una cosa que se había inventado ella o que se había confundido. Un tiempo después me mandan mi elogio a la mujer, que había aparecido en Internet. Un texto de una cursilería que da vergüenza ajena, firmado por mí y lanzado al espacio con motivo de no sé qué. ¿Cómo te defiendes contra eso? Es absolutamente terrible. De pronto pierdes tu identidad, porque hoy en día hay esos mecanismos que permiten falsificaciones de esa índole. A mí me parece bastante aterrador. Tampoco puedes dedicar tu vida a rectificar. Al final dejas de escribir, dejas de leer, para tratar de rectificar todas las falsedades, invenciones que te atribuyen. Eso es uno de los aspectos justamente de la irresponsabilidad que ha traído la gran revolución audiovisual.

P. Pero también hay que reconocer que el universo de Internet y las redes sociales permiten la exposición universal de un artista o de un pensador al instante.

R. Y burlar todos los sistemas de censura; eso es un progreso. Pero al mismo tiempo también es otra forma de confusión que tiene efectos muy negativos en la cultura, en la información. El exceso de información en última instancia también significa la desaparición de la discriminación, de las jerarquías, de las prioridades. Todo alcanza un mismo nivel de importancia por el simple hecho de estar en la pantalla.

P. Aunque no ataca a las religiones, sino al contrario, se percibe en el libro un canto al ateísmo ilustrado. Hay un momento incluso que identifica cultura profunda con aquella fuerza capaz de reemplazar el vacío dejado por la religión.

R. La idea liberal, tradicional, de que con el avance del conocimiento, la religión se iba a ir desvaneciendo fue una ingenuidad. El grueso de la gente, países cultos o países incultos, necesita una trascendencia, algo que le asegure que no perecerá definitivamente, y que habrá otra vida de la índole que sea, y eso es lo que sostiene la religión. Solo una minoría de personas, y eso ha sido igual en el pasado y en el presente, llega a llenar ese vacío con la cultura, que les da suficiente seguridad, suficiente resistencia para aceptar la idea de la extinción. Pero es una ingenuidad combatir a la religión. Tiene una función que cumplir, y es dar ese mínimo de seguridad que permite vivir a la gente con la esperanza de otra vida, de una defensa contra la extinción que aterra a todas las generaciones, no importa que nivel de cultura tenga esa sociedad. Eso lo debemos aceptar los creyentes o no creyentes, siempre y cuando la religión no pase a identificarse con el Estado, porque entonces desaparece la libertad. La religión por definición es dogmática, establece verdades absolutas, y no quiere coexistir con verdades contradictorias. Pero mientras la religión ocupe el espacio que le es propio, creo que es indispensable para que una sociedad sea verdaderamente democrática, libre, en la que se pueda coexistir en la diversidad.

***

La diversidad, la libertad, la tolerancia. El escritor vive y revive en esas palabras. A lo largo de la entrevista, la amargura que, a veces, asoma en su discurso ante lo que considera la devastación de la cultura, siempre se atempera con ellas. De algún modo, son su anclaje ateo y su religión frente al espectáculo.

—“Hemos escrito otro libro, ¿eh?”, bromea antes de despedirse

ElPaís

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Entrevista a Molano: El viajero que mira

Posted on 13 abril 2012 by admin

A la manera de los viajeros del Siglo XIX, Alfredo Molano anota sus impresiones y de charlas con gente anónima salen sus historias.

Alfredo Molano reconoce que no ha publicado 17 libros, sino 17 capítulos de una misma historia, porque los protagonistas de los nuevos libros descienden de los que figuraron en los primeros.

El más reciente, ‘Del otro lado’, contiene seis relatos de colombianos que viven en el Ecuador, adonde llegaron huyendo de la guerra o de la situación económica. “Y algunos de la justicia, porque tienen algún ‘muñeco’ detrás”, explica.

Esos colombianos se asentaron en Sucumbíos, en la región amazónica, y en Esmeraldas, a orillas del Pacífico: “La primera es una colonización campesina proveniente del Tolima, Caquetá y Putumayo, que se adentró en el Ecuador y tiene relación con el cultivo de la coca. La segunda tiene relación con el narcotráfico. Es gente que llega de Barbacoas y Antioquia como pequeños mineros y peones en los cultivos de palma africana”.

Más que hablar del libro, Molano contó qué le impulsa a escribir y contar:

Usted da voz a los que no tienen voz…

Yo converso informalmente y cuando la persona, su vida o sus experiencias me parecen interesantes, hago una entrevista más profunda. Así sale la historia, que integra en primera persona hechos que cuentan otros y detalles de todo lo visto. Eso me permite mirar en muchas direcciones desde un ángulo definido, que es la visión del que cuenta la historia central. Son biografías en primera persona, no autobiografías.

Entonces hay licencias literarias, más propias de la ficción que del periodismo.

Sí, claro. En estos relatos una persona puede contar un hecho de otra, no como si lo hubiera vivido sino como si se lo hubieran contado. Lo que me da el tono es la relación con el protagonista y las sensaciones que me causa. Es algo más emocional y no es susceptible de ser editado.

Usted es como los viajeros del Siglo XIX, que anotaban sus impresiones.

Ya quisiera ser un cronista del Siglo XIX, pues más que sociólogo y escritor, me considero un viajero que mira y cuenta.

¿Qué hace con las historias no relacionadas con el tema que recoge?

Nada. Una vez escribo el libro, rompo con el origen de las historias. Por eso tengo un cajón lleno de entrevistas que no han sido clasificadas ni quiero clasificar.

A diferencia de los viajeros del Siglo XIX, usted se mueve muy rápido…

En las zonas donde escojo escribir algo, trato de no demorarme. Llega un momento en que tengo suficiente información y la que llega después casi que la rechazo. Todo tiene un límite: el límite del sufrimiento. Entonces, es el momento de escribir y si lo dejo pasar, se seca.

Usted halla todos los días muchas historias. ¿Cuál es la seña para saber que una u otra merecen ser escritas?

Francamente, no lo sé. Creo que es un ‘click’ emocional. No es literario, ni político, ni demagógico.

¿Y debe salir con dosis de sufrimiento?

Sin duda. Lo que no me hace sufrir, y no lo digo en forma masoquista, no lo tomo. Por eso se me ha hecho tan difícil escribir sobre personajes importantes: no me tocan y no sufro con sus historias.

Uno siempre lee de usted historias duras. ¿Las historias bellas no lo tocan?

Casi todas las dolorosas son bellas. Quizás el dolor les da una luz muy humana, que toca los límites de la belleza. La gente que sufre es la más bella, porque sufre con cierta nobleza, con generosidad. Por eso me espantan los que se victimizan, porque buscan un elogio a través del lamento.

¿Cómo dejarse tocar por esas historias y no dejarse afectar?

Oyéndolas. Su pregunta es clave, porque uno casi no escucha por vivir juzgando. Si uno escucha a la otra persona, ella le llega a uno. Si la juzga, pone una talanquera.

Las historias duras son como el café: dejan sedimento. Y en el periodismo la acumulación de ese sedimento se transforma en escepticismo o en cinismo…

…o en pasión.

Usted no escribe muchas obras, sino un libro único con muchas entregas.

Sí, sí. Uno siempre cuenta todas las historias desde una misma perspectiva, la de su mirada del mundo. Cualquier periodista cuenta cualquier historia a través de su vida. Por otra parte, me encuentro con una cosa sorprendente: de los colonos que están en Sucumbíos, sus abuelos estaban en el Tolima, y usted puede seguir su camino. Ésta es la cuarta o quinta generación desde los años 30, entonces es una saga que se cuenta por episodios.

¿Cómo no cae en la tentación de escribir moralejas a esas historias?

No, no, no. La moraleja es una manera de borrar. Por eso no trato de concluir. Ese problema tienen mis columnas y lo hago así para dejar el tema vivo. Cerrar ya tiene algo de moraleja y uno debe dejar que la gente sufra con lo que uno sufre.

¿Se pregunta si tiene suficiente ilustración con libros, como ‘Del otro lado’?

Sí, y sin embargo, me sale otro. Siempre que termino un libro, pienso que ya no hay más. Y siempre hay más, porque la historia de la gente no concluye. Pensé que con ‘Del otro lado’ había terminado la saga, pero la gente sigue yéndose.

Cuando se tiene más de 60 años hay tendencia al sedentarismo. ¿Ya le llegó?

Me muevo mucho y me gusta moverme. Cuando paso un tiempo en Bogotá comienzo a desesperarme y entonces busco para dónde irme. Mis hijos me preguntan dónde estoy, pero les digo que no pregunten. El día que me muera por allá, ni sabrán dónde queda eso.

¿Ir adonde sea, en lo que sea?

Cada vez es más difícil. Ya no me monto en un caballo brioso, y si me esperan ocho horas sentado en la tabla de una lancha, hago el recorrido en tres jornadas, pero sigo viajando. Eso se debe a que soy campesino y por eso mantengo la ilusión de moverme. No quiero parar todavía.

ElPaís

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‘No creo que la honra de ningún ser humano valga 3 años de cárcel’

Posted on 25 julio 2011 by admin

Mónica Mendoza. Editora Redacción Guayaquil

El director de El Universo, Carlos Pérez, habla sobre la querella del Presidente Rafael Correa en esta entrevista.

¿En la audiencia de juzgamiento fue la primera vez que saludó en persona al presidente Rafael Correa?

No. La primera vez que conocí a Rafael Correa fue cuando vino a visitarnos como ministro de Economía. Ahí estaba Emilio Palacio como editor de Opinión, y cuando se iba, lo retó y le dijo que tenía tres columnistas de economía que no servían para nada, no dio nombres, y debía sacarlos.

¿Qué sintió el día de la audiencia cuando vio todo el edificio del Consejo de la Judicatura militarizado y la Policía cerrando las calles?

No era cualquier juicio, estaba el Presidente, y no hubo problemas. Pero más tarde me di cuenta que no solo era por protección a él, sino para resguardar a sus ‘fans’, que era a los únicos que dejaron entrar al cerco.

La demanda la presentó como ciudadano, pero se usaron recursos del Estado.

Hay mucho cuento, creo. Cómo puede ser que un ciudadano común pida 3 años de prisión para otro ciudadano común por difamación. En las leyes penales lo que le permite es exigir equis cantidad de dinero y dos años de cárcel. Jamás 3 años de cárcel, por lo tanto esto es por desacato.

¿Esa es una de las contradicciones de la sentencia?

Sí, es desacato, la demanda está encubierta, no usaron la palabra nada más. A nosotros no nos demandó un ciudadano común, sino el Presidente de la República, eso es un cuento que es el ciudadano, sino no podría meternos 3 años presos. Un verdadero juez debió negar la demanda.

¿Usted ya se ve en la cárcel por tres años?

Constantemente digo, voy directo a la cárcel. La demanda es tan absurda, al huir me parecería que estaría haciéndole el juego a la justicia corrupta, la utilizan para ahuyentar y sacar del país a gente que te molesta. A la larga es igual en la cárcel o –a donde le encantaría a Correa que me vaya- o a Miami. Lo que más pesa es alejarme de mi hija, es un amor tan grande que la razón se pierde.

El Presidente ha dicho que se están metiendo con su familia y con su honor, ¿con la sentencia siente que se están metiendo con su familia?

El principio que el Presidente promulga de que no se metan con su familia, me parece admirable, y pienso igual. Creo que nadie tiene derecho a meterse. Si él sabe lo doloroso que sería para él que se metan con su familia, por qué cuando se trata de la familia de los otros le importa poco. El hecho de que nos mande a la cárcel, por su honor manchado, le causaría dolor a mi hija sabiendo que su papá está en la cárcel. No creo que la honra de ningún ser humano valga tres años de cárcel.

¿Vale los 80 millones que reclama?

Cuando a alguien le han dañado su honra esa persona tiene que demostrar que el daño causado es por 80 millones. A mí no me permitieron llevar ninguna prueba para demostrar que no estaba ligado al daño. Era como ir aun juicio nazi, están los 40 jueces a quienes les preguntan: ‘es culpable’ y dicen ‘sí, es culpable’.

¿El honor del Presidente vale 40 u 80 millones?

Es el Presidente de la República, y como tal lo respeto. A lo mejor vale 1 000 millones de dólares. El abogado dijo que el dinero sería donado al Yasuní-ITT, debieron dar más opciones porque si no se cumple, le devolverán el dinero; y me gustaría que lo den unas cinco fundaciones…

¿Hay oportunidad de una resolución extrajudicial?

Tenemos que mostrar al país que el camino del conflicto no es válido, que es una de las teorías de Correa constantemente, separar ricos, pobres, izquierda, derecha. En lo personal, a pesar de lo que han dicho, insisto, nunca se pueden cerrar las puertas al diálogo. Alega que el diario no se ha retractado, yo no he dicho jamás eso, quien lo dijo fue Emilio.

Emilio Palacio dijo que no se retractaba de ninguna palabra escrita, se ratificaba.

Emilio dijo ‘los Pérez no han participado, es mi opinión’. Desde que salió el artículo se ha publicado la opinión del Presidente que dice que es mentira lo que escribió Emilio. Si me preguntas ¿por qué nunca publicaron una carta de su reclamo?, nunca nos escribió una carta reclamando.

¿Por qué El Universo antes no ofreció rectificar?, el Presidente dijo que terminó el tiempo de los caballeros.

Ese es un discurso que cambia cada tres días. Nos tomó tiempo hasta que decidimos que la escriba él. Siempre se puede rectificar. Parte del avance de la sociedad es ir conversando, sino estuviéramos en guerra.

¿Es posible que el diario tome la iniciativa de publicar un texto de rectificación?

Si lo publicamos no le va a gustar. Tiene que ser escrito por él, con el compromiso de retirar el juicio. Como la actitud de darle la mano a alguien que nos quiere mandar tres años presos, es una muestra de actitud civilizada, y también él la tiene. Por qué tiene que terminar así. Es que el daño que puede causar este juicio va más allá de El Universo, y el Presidente no se da cuenta.

¿Cuál es el daño?

El día que ya no sea Presidente, puede venir un presidente muy malo, muy malo, y va a dejar este precedente, y por eso el mundo entero está preocupado por la libertad de expresión. Los periodistas que nos llaman de Argentina, España, Brasil, EE.UU. están preocupados porque esto puede ser repetido en sus países.

¿Qué libertades están en riesgo con la sentencia?

La libertad de expresión siempre preocupa porque si nos empiezan a quitar las otras libertades el mundo entero no se va a enterar, eso ya ocurrió en otros países. Manipula cuando dice ‘yo también tengo derecho a la libertad de expresión’. Pero ese es un derecho de quienes no estamos en el poder, de gobiernos, porque quienes nos quitan la libertad son los que están en el gobierno.

Usted dijo que el fondo es que el Gobierno no quiere que se diga nada sobre el 30 de septiembre ¿por qué?

Siendo director de un medio, ya no sé qué pasó ese día. Y tengo más ganas que nunca de saber y muy pocas ganas de creer la versión del Presidente. Como ecuatorianos tenemos el derecho de saber lo que pasó el 30-S y eso no significa acusarlo de que él fue. Por qué en este Gobierno no se crea una verdadera comisión ciudadana que diga qué pasó.

¿El Gobierno quiere que solo creamos en su versión?

Es así y ahí es que nos quieren callar. Quieren que de ahora en adelante no hablemos de ciertos temas, entre esos el 30-S, que parece preocuparle al Presidente.

¿Por qué le preocupa?

Solamente se puede decir que el 30-S hubo un atentado al Presidente, de querer sacarlo del poder, que puede ser verdad.

El Presidente sostiene que Palacio lo acusó de lesa humanidad. ¿Alguna vez se le pidió que no escribiera eso?

No. En ningún momento. La política del diario es que no ofendan a la gente. Pero en un tema del Presidente y del Gobierno está en todo su derecho. Además, Emilio no ofendió a nadie en ese artículo. Él más bien dio una idea noble: que firme la amnistía.

Después de esta sentencia ¿ va a ver con lupa artículos de opinión, titulares, notas?

Este país va a terminar siendo 14 millones de Rafael Correas. Vamos a tener que repetir nada más de lo que él diga.

¿Qué significa eso?

Que solo lo que el señor diga es lo que se va a poder publicar y cualquier otra cosa si no le gusta al Presidente vamos a tener que borrarla y yo creo que va a ser bien complicado. Esta es la entrada al futuro consejo de medios.

¿La sentencia reafirma la necesidad de un consejo de regulación de medios?

Sí. Lo que ha hecho el Presidente se va a dar en el Consejo. Esto es un bocadillo de lo que se viene con niveles mucho más altos. Creo que ahí empezarán a haber reclamos de cualquier cosita, va a ayudar a la corrupción.

Según el Presidente, con la sentencia se sienta un precedente histórico porque se acaba una época de terror y de prensa corrupta, y ¿para usted qué es?

Son frases sin fundamentos claros. Nosotros no hace mucho sufrimos una persecución por parte de diario El Telégrafo en cuanto a la memoria de mi papá. Durante 15 días se pasaron masticando y publicando, el mismo tema todos los días, de un hecho que sucedió hace años. No entiendo pues ¿ese sería un acto de prensa corrupta o no? ¿Esa es una prensa sana?

¿Los Pérez tuvieron derecho a la réplica o rectificaron en El Telégrafo o no?

Nunca ni siquiera les escribimos. Como a ese periódico no lo lee nadie. Salió en el diario nuestra historia y no la retomaron. A lo que yo me refiero es que el Presidente, el Gobierno, anda con esta intención de que no pueden manchar la honra de la gente y el periódico fundado por Correa: el nuevo Telégrafo, mancha la honra de la gente que él quiere. Solo la honra del Presidente no se puede tocar, pero la honra de los Pérez se la arrastra todos los días. Nadie se puede meter con su familia, lo que me parece un principio lindísimo, pero resulta que es solo para él, él sí se mete con mi familia, con mis antepasados.

Dice el Presidente que la prensa corrupta ha estado acostumbrada a mentir y a utilizar el poder a su favor. ¿El Universo ha tenido influencia en otros gobiernos?

Creo que debería demostrarnos qué influencia hemos tenido, en qué gobierno. De lo que recuerdo, Gutiérrez nos atacó, Noboa nos dijo que éramos prensa corrupta. Me atacó cuando estaba en Cuba diciendo que yo no pagaba impuestos, hasta la fecha muestra eso.

Su hermano César dijo que se siente perseguido político. ¿LosPérez y El Universo están siendo perseguidos políticamente por el Gobierno y Presidente?

A lo que se refería mi hermano es a que podría aplicar como condición de asilo político. Perseguido así personalmente no me he enterado. Pero psicológicamente y sabatinamente somos perseguidos. Todos los sábados, de lo que más habla el Presidente es de mi familia y El Universo.

¿Y ve la cadena?

Me aburre. Prefiero ver el resumen nada más.

¿Y las ofensas tampoco?

No puedo prender la televisión además por mi hija, porque así como la esposa del Presidente lloró cuando vio el escrito de Emilio, no voy a dar chance para que mi hija llore cuando él dice tantas cosas sobre mi diario y mi familia. Mi hija ya se da cuenta de algunas cosas del Presidente. Ha empezado a escribirle una carta al presidente Rafael Correa.

¿Y qué le dice?

Mi papá es bueno, tiene 8 años… Señor Presidente no se meta con mi papá porque mi papá es bueno. ¡Es terrible!

¿El diario podría quebrar si paga el dinero a Correa?

Cualquier empresa puede quebrar, este Gobierno nos ha hecho ataques constantes. Un sábado dijo que nos quiten la pauta publicitaria. Le preguntó al pueblo ecuatoriano si no podemos tener otro negocio que no sean medios de comunicación y ahora nos demanda y quiere 80 millones de dólares. Él lo que está haciendo poco a poco es quitándonos liquidez. Quitándonos estabilidad económica, la cual es necesaria para que haya una prensa libre. La prensa que solo depende de la publicidad del Estado jamás va a hablar mal del Gobierno porque está la pauta. Esa es una prensa esclava.

¿Cómo va a pagar?

No me gusta pensar eso. Es una decisión empresarial, tenemos que contratar una asesoría.

¿Puede perder el diario?

Imagino que se lo llevaría a Bélgica, lo volvería el Mayor Diario Nacional de Bélgica (risas).
HOJA DE VIDA
Carlos Pérez Barriga

Trayectoria. 47 años. Director de diario El Universo desde el 2003. Ingeniero en  Diseño Industrial. Fue Gerente de Redacción,Jefe de Arte e ilustrador. También fue Presidente de la Aedep.

Su punto de vista. La honra de una persona no vale tres años de cárcel.

Fuente:ElComercio

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Señor Gates, ¿se está quedando atrás Microsoft?

Posted on 18 mayo 2011 by admin

Es una pregunta inevitable si al frente está Bill Gates, el fundador de Microsoft. ¿Se está quedando atrás el gigante de la computación frente a competidores como Google y Apple?

“Microsoft está haciendo un gran trabajo. Siempre ha tenido ideas que funcionan a la perfección e ideas a las que no les va tan bien”, respondió el fundador de la empresa en entrevista exclusiva con la BBC.

“Creo que lo que están haciendo en el terreno de búsquedas en internet es impresionante. Lo que han logrado con Xbox y Kinect es estupendo”, añadió Gates.

¿Pero qué hay de la amenaza de los teléfonos inteligentes y las tabletas en donde la empresa no está entre los líderes? ¿Será que ahí no están haciendo un buen trabajo?

“No diría eso. Diría que hay empresas que lo están haciendo muy bien en ese terreno”, respondió Gates.

El fundador de Microsoft insistió en que lo importante en los nuevos dispositivos no es quién los fabrica o qué características tienen.

“Creo que en los teléfonos inteligentes el software se ha convertido en una pieza fundamental. De hecho hace cuatro o cinco años Microsoft dijo que eso iba a pasar”, agregó Gates.

Sin embargo, Apple destronó a Microsoft como la empresa con mayor valor en el mercado tecnológico, liderazgo que la compañía ostentaba cuando Gates dejó su dirección en el año 2000.

“No creo que los precios de las acciones sean la mejor medida porque suben y bajan, Lo que diría es que hay muchas empresas tecnológicas como Apple, Google y por supuesto Microsoft que han hecho que el software sea mas importante para la gente y eso es lo importante”, aseguró.

Skype

Gates también aseguró a la BBC que argumentó en favor de la compra de Skype y pidió a otros miembros del consejo de administración que apoyaran la iniciativa.

La semana pasada Microsoft acordó comprar la empresa de telefonía por internet por US$8.500 millones.

“En el consejo de administración respaldé con fuerza la propuesta de que se concretara el acuerdo”, aseguró a la BBC Gates, actual presidente del consejo de Microsoft.

El trato representa la adquisición de una empresa más grande en la historia de Microsoft.

“Creo que es un gran trato para Skype y creo que es un gran trato para Microsoft”, dijo.

Gates aseguró que se trataba de una compra estratégica.

“La idea de las videoconferencias va a mejorar muchísimo respecto a lo que es en la actualidad. Skype de hecho obtiene una importante fuente de ingresos”, dijo Gates.

“Será fascinante ver cómo las brillantes ideas del equipo de investigación de Microsoft se unen a Skype y qué pueden hacer con ello”, afirmó.

Bill Gates concluyó diciéndole a la BBC que la mayor parte de su tiempo la dedica ahora a proyectos de beneficencia: “Sólo el 10% de mi tiempo está en Microsoft y les doy los mejores consejos que puedo”.

Fuente:BBC

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“El poder del narco avanza en Bolivia”

Posted on 21 abril 2011 by admin

Jorge Quiroga fue presidente de su país con apenas 37 años. En una entrevista con Infobae América, este ingeniero educado en el exterior se mostró preocupado por el mayor peso de las organizaciones criminales

Crédito foto: Charly Díaz Azcue

Quiroga fue parte de la minoría que gobernó Bolivia hasta la llegada de Evo Morales. Fue vicepresidente entre 1997 y 2001; presidente a los 37 años entre 2002 y 2003 tras la renuncia del general electo democráticamente Hugo Banzer por padecer de cáncer de pulmón.

El final de su gestión se vio opacada por el efecto contagio de la crisis social y económica de la Argentina. Critica las prácticas poco democráticas de Evo Morales, pero elogia las mejoras sociales alcanzadas.

¿Cómo ve a Bolivia hoy en pleno conflicto por inflación y fuertes reclamos por alzas de salarios?

- Separo la coyuntura de lo estructural. En lo económico, el país sigue, por ahora, bien, gracias a los chinos, como toda Sudamérica. Seguimos teniendo los mejores precios de la historia de las materias primas. En los vinculados con Bolivia, en mi época de presidente la onza de oro estaba 320 dólares, hoy está 1.500; el gas, un dólar con veinte centavos y hoy, ocho dólares. La diferencia en América Latina la hacen los países que aprovechan la bonanza, traen inversión y estimulan producción. Y otros que destruyen la inversión.

¿La nacionalización de los hidrocarburos salió mal?

- El problema es otro. Ni se estatizó ni se trajo más inversión. Todas las empresas que llegaron en los 90 y explotaron campos, Morales les respetó el tiempo remanente de la concesión. Lo que sucede es que el clima de confrontación e inseguridad hace que las empresas se dediquen a explotar lo que está descubierto sin explorar ni renovar yacimientos. Lo mismo ocurre con la minería. El ingreso extra en el caso de Bolivia no es por más productividad, sino por mejores precios. Se ha ahuyentado la inversión. Y en el plano agrícola, como el Gobierno prohíbe exportaciones, el dinero y la inversión van a la construcción. Por eso se vive en el país un boom inmobiliario, porque hay liquidez en la economía. Pero mucho de ese dinero es del narcotráfico. La gente piensa que se pueden expropiar las tierras, pero no los edificios.

- ¿La inflación también es una preocupación?

- Todo se inició con el gasolinazo. Se reprimieron los precios y no se hicieron los ajustes cuando correspondía. Quisieron hacer en un día lo que no se hizo en cinco años. La medida era buena, pero no oportuna. La escalada de precios se sigue dando especialmente en alimentos. El Gobierno revirtió la medida, pero la gente duda. La gente además se quedó con la ilusión del incremento salarial de 20% que se decretó y luego también se tiró para atrás. Así la expectativa de inflación se mantiene. A esto se suma la escalada internacional de los precios por la voracidad china.

¿Le sorprende la ortodoxia de Evo Morales en el manejo económico?

- Le sobran recursos. Antes Bolivia era remesas más exportaciones que generaban ingresos por 1.500 millones de dólares. El año pasado han sido 8.000 millones de dólares. Ha gastado mucho más y todavía le sobra.

- ¿Evo Morales decepcionó a su electorado?

- Lo triste es haber desperdiciado la bonanza de precios. El lado positivo que parte de esta bonanza se usó para planes sociales y transferencia de recursos para gente pobre. Es bueno como colchón social. El tercer tema estructural es que la democracia está viciada. Hay legitimidad de origen, pero no hay libertad de prensa ni respeto de poderes. Otra preocupación es el narcotráfico. Es el peor lastre de América Latina. Consumo norteamericano, narcos mexicanos, maras y pandillas salvadoreñas, terroristas colombianos y producción de coca de Perú y de Bolivia. Los Gobiernos no coordinan tareas ni acciones. En Bolivia se ve la presencia de elementos extranjeros.Ajusticiamientos dos o tres por semana, a la luz del día, frente a un colegio. Al número de la lucha antidroga del país lo atrapan con 140 kilos de droga en Panamá. El narcotráfico compra todo y hasta gobiernos. Hay a un avance del poder narco en Bolivia. Se notan los mismos avances en Perú, Argentina, Brasil. A todos nos afecta, no sólo a los que  producimos coca. Y cuando un gobierno coopta fiscales y a la prensa, le mejora el terreno a estos delincuentes de la droga. La erosión institucional deja el terreno fértil para el narco.

- ¿Le preocupa una posible presidencia de Humala en Perú?

- No, opino que el peruano debe escoger lo que le gusta.

Usted fue parte de una minoría más formada y blanca que gobernó Bolivia con resultado dispar y que permitió el surgimiento de una figura como la de Evo Morales. ¿Qué autocrítica haría de aquellos años?

- Le quiero aclarar que en Bolivia somos todos mestizos. A Bolivia llegaron españoles solteros que se mezclaron con los locales. Sí es bueno reconocer que no adecuamos a tiempo el sistema político. No se permitían los representantes rurales. Y en el campo es donde más está la pobreza, se sentían excluidos. Había que modificar la Constitución en el Congreso y cuatro o cinco partidos manejaban todo. Los partidos tenían líderes eternos que se candidateaban cinco o seis veces para distintos cargos. La gente quería renovación. La llegada a la presidencia de Sánchez de Losada, con tan sólo el 30% de los votos, es un ejemplo. Yo quise hacer reformas, pero tenía 17 diputados sobre 130.

Fuente:InfoBae

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El mundo ha cambiado y también la forma de hacer periodismo

Posted on 29 marzo 2011 by admin

La Red Colombiana de Periodista con Visión de Género circuló con motivo del Día Internacional del Periodismo un grupo de preguntas que bien valen para autoevaluar nuestro ejercicio cotidiano como profesionales de los medios de comunicación masiva. Tomando las interrogantes como exhortación y reto, Género y Comunicación reproduce el mensaje con la aspiración de que cada respuesta conduzca a un acto de transformación individual y/o colectiva, en pos de lograr una práctica periodística libre de discriminaciones, sexismos y desigualdades de todo tipo:

“Informamos, creamos opinión, y aportamos a procesos desde múltiples esquinas, pero cómo cuesta cuando la exigencia obliga a nuevas propuestas y otros comportamientos para cambios culturales. Aún así y con muchas resistencias, el periodismo y la manera de informar continúan su cambio.

“Nos hemos adaptado fácilmente a la tecnología digital y a la era de la hiperconexión, sin embargo, ¿a quién no le ha costado modificar su imaginario cultural para reacomodarlo con las propuestas sociales?”

“¿Le gustaría comprobar qué tanto responde a las nuevas demandas a través de la información que produce?

Aquí le dejamos con sus respuestas:

1- Cuando redacta una noticia, ¿sabe que los hombres y las mujeres se afectan de manera diferente?

2- ¿Tiene disposición para buscar la información desagregada por sexo?

3- ¿Le preocupa incorporar en su información reflexiones que conduzcan a aclarar situaciones que parecen normales y ponen en riesgo la integridad de las mujeres?

4- ¿Busca información de expertos y expertas en género para darle mayor impacto a su información?

5- ¿Utiliza un lenguaje incluyente y no discriminatorio para alguno de los sexos a la hora de informar?

6- ¿Trata de mantener el equilibrio de las fuentes teniendo en cuenta el sexo y el género?

7- ¿Considera que con el cambio de la O por la A, o utilizando el símbolo de la @ está haciendo periodismo de género?

8- Si usted es mujer, ¿se siente incluida cuando dicen ‘El día del periodista‘?

El mundo ha cambiado y también la forma de hacer periodismo. ¿Aún está con quiénes piensan que el enfoque de género es una necedad de una minoría?”

Comparta con nosotros sus opiniones. Envíenos nuevas preguntas y/o comentarios a: semcuba@ceniai.inf.cu

Fuente:

http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=ES&cod=54974

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El periodismo es como la vida misma

Posted on 16 marzo 2011 by admin

(tomado de Cubasí)
Para varias promociones de graduados de periodismo, Julio García Luis es “El Decano”, en reconocimiento a su etapa al frente de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de La Habana.

Para muchos otros periodistas, ha sido a lo largo de estos años el reportero capaz, el cronista ameno, el comentarista agudo.

Para todos los que lo conocen, es un hombre amable y modesto que se hace querer y respetar sin altisonancias.

Para satisfacción de sus muchos alumnos y colegas, Julio García Luis acaba de recibir el Premio Nacional de Periodismo José Martí, el más importante de su tipo en Cuba.Lo entrevistamos.

-¿Cómo llegó al periodismo? ¿Cuándo supo que sería periodista y no otra cosa?

“Yo no escogí en realidad nada. Era una época de decisiones rápidas. Había salido del trabajo en educación, como maestro de escuela y como profesor, y me estaba iniciando en el trabajo del Partido, cuando se presentó la coyuntura de la microfracción y sus irradiaciones en el naciente periódico Granma. Armando Hart, entonces Secretario de Organización, me envió para allá como parte del equipo que acompañó a Jorge Enrique Mendoza, que había sido nombrado director.

“Nunca había estado en una redacción. La formación como periodista la adquirí en la propia redacción de Granma, pero tal vez por esa propia génesis nunca me planteé que no pudiera ser también otra cosa. De hecho, siempre seguí siendo profesor, algo que me gusta. Hay mucho de común entre el profesor y el periodista, aunque ser maestro, a mi juicio, es una categoría superior a la de académico o a la de periodista reconocido”.

-¿Cuáles fueron sus periodistas de referencia?

“Del Granma de mi tiempo no se puede hablar sin mencionar el magisterio macizo y un poco socarrón de Agustín Pi, el culto gramatical de Elio Constantín y el afilado lápiz de Alfredo Viñas. Tampoco se puede prescindir de la maestría en los reportajes de Vicente Cubillas y Marta Rojas. Ni del periodismo peleador e inquisitivo de Mirta Rodríguez Calderón. Ni del comentario redondo de Juan Marrero, o la crónica de Ricardo Sáenz… Estaban los grandes caballos de batalla de la información diaria, como Juan Varela o Joaquín Oramas. A todos ellos les debo, y a muchos más”.

-¿Cuáles han sido los momentos más intensos de su labor?

“Los periodistas disfrutamos de privilegios que no se corresponden con nuestros méritos personales. Yo tuve el mayor de ellos al poder cubrir como periodista muchas actividades de Fidel y también algunas de Raúl, dentro y fuera de Cuba. Siempre recordaré eso. Cierro los ojos y me veo, hace cuarenta años, dando tumbos de madrugada por alguna ciudad africana, en busca de un radista soñoliento y compasivo que accediera a pasarme ¡en clave Morse! una nota para Granma, en la que daba cuenta de la agitada jornada que acababa de vivir el Comandante en Jefe”.

-¿Hasta qué punto el periodismo es un acto de creación? ¿Puede llegar a ser puro oficio?

“El periodismo es la vida misma. Hay de todo: desde el reportaje sublime e irrepetible hasta la nota del día a día. Lo importante es invertirse a fondo siempre. Me gusta aquella frase de Retamar de que en el mundo tiene que haber tanto elefantes como mariposas”.

-¿Hizo el periodismo que quiso o el que le tocó?

“Pienso que el periodismo que hacemos es siempre el que nos toca hacer. Nosotros somos gladiadores políticos y no almas solitarias. No le podemos imponer a la vida nuestros deseos, como tal vez sea legítimo en el arte, la literatura u otros campos. Somos hijos de un tiempo, y vamos con él. El querer es también importante, pero debe apuntar a tratar de hacerlo lo mejor posible”.

-Ha dedicado parte de su desempeño a la formación de nuevos profesionales. ¿Qué hace falta para enseñar periodismo? ¿Qué busca en un estudiante de periodismo?

“Me parece, sin pecar de pretencioso, que en la reproducción del cuerpo de periodistas va una parte importante de la visión futura de nuestra sociedad. Los nuevos debieran recordar en todo momento que vienen del país que dio a Varela, José Joaquín Palma, Martí, Casals y tantos otros, y no creerse que se las saben todas.

“Los que los preparamos debemos cultivar en ellos, sobre todo, la humildad, la ética y el compromiso. El periodismo será siempre, al menos en Cuba, un asunto de cultura y decencia, y no tanto de tecnologías. Lo principal, a mi modo de ver, es que ese ser humano en formación, síntesis de una historia, se sienta y actúe a la vez como sujeto de cambio al servicio de nuestro pueblo.”

-¿Qué responsabilidad asume al recibir el Premio Nacional de Periodismo José Martí?

-“Muchos me han oído repetir este proverbio, que aprendí en Santa Clara de un profesor de ascendencia árabe: hay una hormiga negra, en una noche negra, que sube por una columna negra; nadie la ve, pero Alá la ve. Me sirvo de él esta vez para decir que hay una forma de ser fiel a Martí, a nuestra historia, a nuestra causa, a Cuba, que es el esfuerzo anónimo de los cubanos comunes —decisivo ayer, hoy y mañana—, que cada día de sus vidas se levantan para cumplir el deber, sin que nadie se entere. Yo siento que ahí está mi puesto y en él estaré mientras me alumbre el sol”.Por Yuris Nórido

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¿Por qué vuelven los talk shows?

Posted on 30 enero 2011 by admin

Ojo por ojo/Álvaro Cueva

A mí sí me tiene muy preocupado este asunto de Laura Bozzo, Niurka Marcos, Rocío Sánchez Azuara y el resurgimiento de los talk shows en los grandes canales de la televisión abierta de nuestro país.

¿Por qué? Porque más allá de la aparente frivolidad que puede haber atrás de ellos, son un retroceso delicadísimo con fuertes repercusiones políticas, económicas y sociales.

Estamos en 2011, el siglo XXI ya está más que adelante. ¿Y en qué época vivimos el boom de lostalk shows? En los años 90.

Tener hoy programas como LauraElla es Niurka yCosas de la vida no es ni avanzar ni vivir el presente, es regresar al pasado, regresar a los tiempos en que México era un asqueroso polvorín.

Y a mí, lo que más miedo me da es que significa volver al México de los años 90, al México del PRI.

Es como un mensaje subliminal. Es decirnos: no te hagas ilusiones, no hemos cambiado. Todo era mejor en el pasado. Reniega de tu presente. Vuelve adonde estabas antes. Vuelve al PRI.

Finalmente, era divertido. Finalmente, te ayudaba a olvidar tus penas. Finalmente, te daba un pretexto para que te quejaras de algo más que de tus miserias.

El caso es que significa tirar más de 10 años de evolución. Es negar todo lo que habíamos conseguido en materia de televisión.

¿Por qué vuelven los talk shows? Sí, por ahí hay ejecutivos que nos están tratando de convencer de que venden y de que dejan elevadísimos niveles de audiencia.

Pero, objetivamente, los puntos que están alcanzando no se comparan con los puntos que tenían otros formatos, como las buenas telenovelas de antes, exactamente en los mismos horarios en que ahora están programadas esas porquerías.

¿Por qué volver a los talk shows y no a las telenovelas? ¿Por qué volver cuando lo preferible sería evolucionar, crear, crecer?

Aquí hay un asunto que hace que estos lanzamientos sean una verdadera desgracia mediática:

A diferencia de lo que sucedió en Miami o en algunos puntos de América Latina, los talk shows se fueron de México en los mismos años 90 por presiones del público y de los anunciantes.

Se me hace escandaloso que hayan regresado porque esto significa que nuestras dos más grandes televisoras, a estas alturas de su historia, están por encima del público y de los anunciantes.

Ya no les importan ni las mentiras, ni las quejas ni nada. Tienen al público cautivo y a los anunciantes, amarrados.

Hoy, en 2011, nuestras grandes cadenas nacionales tienen un poder que no tenían en los años 90. Nada ni nadie puede contra ellos.

A ver, quiero saber quién va a ser el valiente que se deje de anunciar en Televisa o en Tv Azteca por culpa de sus talk shows sin que se le arme un escándalo por el tema de la obesidad, la charlatanería o la contaminación.

Sí, quiero ver quién va a ser el político que proteste sin que lo veten, le arruinen la carrera o le saquen grabaciones en audio o en video.

¿Verdad que está pesado? Yo todavía recuerdo que en Hasta en las mejores familias el mismo productor que ahora hace el programa de Laura Bozzo tuvo la desfachatez de comprobar al aire que sus panelistas eran actores pagados y que todo era como un circo de mala muerte, y me quedo sin aliento.

A la gente ya se le dijo que esto era una mentira, que esto era una burla y aún así, ahí está el público, vendiendo su dignidad por unos cuantos pesos, permitiendo que lo pisoteen, bailando al ritmo del son que le toquen.

Y ni modo que le cambiemos de canal. Los dos canales que más podemos ver tienen lo mismo a la misma hora.

¿Puede haber una audiencia más pasiva e ignorante que la de la gran televisión abierta nacional?

Fíjese todo lo que se está promoviendo aquí: el valor de la mentira, el poder del dinero y el triunfo de cierto tipo de personas, entre muchas otras cuestiones más que, queramos o no, se nos van metiendo al alma.

Por eso aquí ya nadie se sorprende de nada, por eso aquí ya no vale la pena ni protestar ni participar. Somos, entre otras cosas, lo que la televisión ha hecho de nosotros.

Somos Laura, somos Niurka, somos Rocío. Somos basura. Por eso vivimos entre desperdicios, por eso nos metemos porquerías.

La misma televisión dice que éstos son valores, que éstas son tradiciones, que éste es el camino a seguir. ¿Ahora entiende cuando le digo que estoy preocupado?

¡Atrévase a opinar!

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“Esto no es una crisis, es un cambio histórico”

Posted on 24 enero 2011 by admin

Don Tapscott, experto en estrategia de negocios a través de internet

Esto no es sólo una crisis económica, estamos ante unmomento de cambio histórico: la era industrial y todas sus instituciones se han quedado sin energía.

¿No salva nada?

Periódicos, universidades, corporaciones, gobiernos, educación, sistemas de salud, red de energías…, todo está basado en modelos de la era industrial, y están fallando.

Ha habido otras crisis.

Igual que la imprenta de Gutenberg permitió evolucionar de un modelo agrario a la era industrial con todos sus cambios sociales y de gobierno, internet nos lleva de la era industrial a la digital.

Y todas nuestras instituciones están todavía en el modelo industrial…

Sí, en las universidades se da la educación industrializada: una clase magistral de uno a muchos; como en los medios de comunicación, la producción y distribución masiva, los servicios de salud y la democracia, una élite de políticos y una masa que los elige.

¿Cuál es el nuevo modelo?

Hay cinco principios para construirlo. El primero es la colaboración, modelo opuesto a la jerarquía. Ahora la colaboración se puede dar en una escala astronómica: millones de personas han creado una enciclopedia.

¿Es extrapolable?

Linux, el sistema operativo gratuito, ha sido creado por cientos de miles de colaboradores. La tercera parte de las motocicletas que se fabrican en el mundo son el resultado de cientos de pequeñas compañías que se encuentran para colaborar.

Segundo principio.

Apertura y transparencia.

Eso va en contra de las maneras de hacer de los gobiernos del mundo.

Sí, pero la luz es un buen desinfectante. Todo el mundo está preocupado por Wikileaks, que es sólo la punta del iceberg. Hay muchas cosas feas dentro de los gobiernos y las corporaciones, y cuando salen a la luz evolucionan para mejor.

Tercero.

Interdependencia, los negocios no pueden triunfar en un mundo que está fallando. Si España no pagara su deuda soberana, el euro en su conjunto se hundiría y llevaría al mundo entero a la depresión.

Cuarto.

Compartir la propiedad intelectual, que ya no es necesaria. The Guardian ha liberado todas sus ediciones pasadas, IBM entregó 400 millones de dólares en software a Linux, que se encarga de desarrollarlo con voluntarios y de paso IBM aprovecha para desarrollar un negocio multimillonario de hardware ligado a este nuevo software. Compartir es crear riqueza.

Cinco.

La integridad. Las instituciones del mundo en el que vivimos no han sido construidas sobre la integridad.

Ya.

La falta de integridad de los banqueros casi destrozó el modelo capitalista en su totalidad. El resultado de la falta de honradez de los banqueros de Nueva York es un 40% de desempleo juvenil en España.

El modelo capitalista está basado en la ley del más fuerte y el más listo.

Ese es el capitalismo de la era industrial y no volverá. Muchas corporaciones se están viendo obligadas a la transparencia y están mejorado gracias a ella.

¿Cuáles son los ejes del cambio?

La comunicación global: internet; las nuevas generaciones, que son nativos digitales; la revolución social, a través de las redes sociales, y los emprendedores.

Las empresas ¿también cambian?

Hasta ahora el talento estaba dentro de las instituciones. Procter & Gamble tiene 700 químicos contratados, pero el 50% de sus innovaciones viene de comunidades de internautas. Las empresas están dejando de seguir modelos piramidales.

Hablemos de gobiernos.

Todos están en crisis. El Gobierno español, por ejemplo, les sale a los españoles carísimo, y no digamos la sanidad.

¿Alternativas?

Yo como gobierno tengo muchísima información y voy a publicar datos brutos. Por ejemplo, estadísticas de crímenes, emisiones de gas en las casas, actividades de emprendedores y otras muchas categorías.

Bien.

Proveyendo toda la información tienes a ciudadanos y empresas que pueden organizarse para crear valor público. Me reuní con el alcalde de Melbourne porque tenían un problema de accidentes de bicicleta. Simplemente le propuse que publicara en internet todos los datos que tuviera sobre ese tipo de accidentes.

¿Y?

En 24 horas alguien creó una página web con el mapa de los lugares con más riesgo de accidente; y a esta le siguieron muchas otras. En una semana estaban salvando vidas con un coste cero para el gobierno.

La idea es un gobierno plataforma.

Sí, que libera información permitiendo al mundo organizarse autónomamente para crear valor público con la iniciativa del ciudadano. Hay que revisar la democracia.

Sí, pobre.

El voto de los jóvenes está bajando en todo el mundo y no es un tema de falta de valores, es el momento de la historia en que el voluntariado de los jóvenes es más alto. Quieren participar y ellos son el futuro.

LaVanguardia

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Sucesor de Larry King: “Mi programa pateará traseros de la competencia”

Posted on 07 enero 2011 by admin

Los Angeles (Reuters). El británico Piers Morgan prometió el jueves que su nuevo programa de entrevistas en CNN le dará una buena “patada en el trasero” a los espacios rivales al ser entretenido y provocador a partir de su primera invitada, Oprah Winfrey.

Morgan, un ex editor de diarios más conocido en Estados Unidos como juez del programa “America’s Got Talent”, tomará el 17 de enero el horario nocturno en CNN del legendario Larry King.

“Me gusta ser extremo, es más divertido. La idea de ser una figura “angelical” en la televisión es insoportable. Creo que la televisión debería ser provocativa”, dijo Morgan, de 45 años a escritores de televisión.

“Mis invitados deben ser (…) fabulosos, divertidos y fascinantes (…) de verdad pienso que Oprah es la invitada perfecta para este show. Ella no sólo es la mayor celebridad del mundo, sino que tiene un sello extraordinario”, dijo Morgan.

Morgan, quien presume ser quien hizo llorar al sarcástico juez de “American Idol” Simon Cowell en la televisión británica, prometió derribar la fórmula estadounidense de los programas de entrevistas, donde las celebridades aparecen para promover su última película, libro o disco.

El programa “Piers Morgan Tonight”, dijo Morgan, estará dedicado a entrevistas de una hora de duración con invitados que van desde políticos a estrellas de cine que deseen “competir por una hora con este británico un tanto desagradable”.

Morgan superó a una serie de famosos en Estados Unidos que deseaban el puesto de King, de 76 años, quien en diciembre se retiró de su programa “Larry King Live”, tras 25 años al aire.

El británico reconoció que CNN ha sido superada por sus cadenas rivales Fox News y MSNBC en la audiencia. “Pero me gustaría llegar rápido a la posición donde se revierta la patada en el trasero. Confío en que eso sucederá”, señaló.

Morgan reconoció que posee una reputación por ser arrogante y ácido y señaló que “me ha servido bien a lo largo de los años para tener ese desparpajo y franqueza británico”.

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Mandela estará en la inauguración del Mundial

Posted on 08 junio 2010 by admin

Johannesburgo, DPA

Figuras |  jueves 03/06/2010  Ecuador

El histórico líder sudafricano Nelson Mandela estará en la ceremonia de inauguración del Mundial el 11 de junio, según declaraciones del ministro de Deportes del país, que tampoco descartó la presencia del presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

El partido de Mandela, el Congreso Nacional Africano (CNA), confirmó hoy (miércoles 2) las informaciones del ministro Makhenkezi Stofile.

“Por las informaciones que tenemos de su oficina estará tanto en la ceremonia de inauguración como en la de clausura”, dijo en Johannesburgo el portavoz del CNA, Jackson Mthembu.

Antes, Stofile había informado en el Parlamento que el ex presidente y premio Nobel de la Paz había solicitado a su oficina tickets para el evento inaugural en el estadio Soccer City en Johannesburgo.

En una entrevista con el diario económico “Business Day”, el ministro tampoco quiso descartar una visita de Obama.

En la lista de invitados están hasta ahora por parte de Estados Unidos sólo el vicepresidente, Joe Biden, y su esposa, Jill.

Biden también tiene una entrada para el partido Estados Unidos-Inglaterra. Stofile especificó también que Mandela pidió por el momento sólo tickets para la inauguración, pero no descartó que el ex presidente quiera también asistir a algún partido.

El propio Mandela, que cumple 92 años el 18 de julio y que se empleó a fondo para que el Mundial fuera concedido a su país, ha dejado hasta ahora abierto si seguirá algún partido en el estadio.

El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, ha expresado en varias ocasiones su deseo de que así sea.

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